Antes de escribirnos, cuatro cosas que conviene tener a mano
No hace falta preparar nada especial para mandar una consulta. Pero si ya tenés a mano estos datos, la respuesta va a ser más útil desde el primer mensaje: la edad del chico o la chica, qué tipo de propuesta te interesa, si preferís que te contactemos por correo o por teléfono, y cualquier detalle del día a día que quieras sumar. Nada de esto es obligatorio para escribir: son solo puntos de referencia para ordenar el mensaje.
Edad del chico o la chica
Los recorridos se organizan por edades y por tipo de actividad, así que saber la edad ayuda a ubicar la propuesta dentro del recorrido. Si son hermanos de edades distintas, podés mencionarlo en el mensaje y lo vemos juntos.
Orientativo, no excluyente
Qué tipo de actividad te interesa
Coordinación y equilibrio, juegos en movimiento o propuestas familiares. Si todavía no lo tenés claro, no pasa nada: contanos qué le gusta hacer al chico o la chica y vemos por dónde arrancar.
Podés elegir más de una opción en el mensaje
Cómo preferís que te respondamos
Por correo electrónico o por teléfono. El teléfono es opcional en el formulario: si no querés dejarlo, con el correo alcanza. Si lo dejás, avisanos en qué franja horaria te queda más cómodo atender.
El teléfono es opcional
Comentarios o consultas abiertas
El campo de comentarios es libre. Ahí entran dudas sobre el enfoque, sobre cómo acompañar desde casa, sobre la organización por edades o sobre cualquier detalle que quieras compartir antes de acercarte.
Sin formato fijo